Negacionismo estadounidense sobre el programa nuclear de Israel

Negacionismo estadounidense sobre el programa nuclear de Israel

Es evidente que la política de negación del gobierno de Estados Unidos respecto al programa nuclear de Israel ya no tiene sentido. Con las recientes declaraciones públicas de funcionarios electos israelíes sobre el uso de armas nucleares en Gaza, es crucial que la verdad sea revelada y discutida abiertamente. La prohibición de funcionarios estadounidenses de mencionar la existencia de armas nucleares en Israel es una forma de autocensura que ya no se justifica. La posibilidad de proliferación nuclear y el riesgo de un posible uso de estas armas aumentan cada día, haciendo que esta postura sea aún más perjudicial.

Un juego de guerra nuclear realizado por un centro de investigación en seguridad nacional mostró lo inciertas que serían las consecuencias de un conflicto entre Israel e Irán. Analizar diferentes escenarios de guerra nuclear con expertos y autoridades de Estados Unidos e Israel sería una manera efectiva de abordar estas cuestiones, sin embargo, la política estadounidense lo hace imposible.

En el pasado, la negación del programa nuclear de Israel pudo haber sido comprensible para evitar una respuesta soviética compartiendo armas nucleares o tecnología con otros países de la región. Sin embargo, después del colapso de la Unión Soviética y la caída del Muro de Berlín, esta política se intensificó, en parte debido a la presión israelí. Mantener en secreto el programa nuclear de Israel solo empeora la situación. Con las recientes declaraciones públicas, cualquier posible beneficio de esta política ha desaparecido. Ignorar el estatus nuclear de Israel solo facilitará el camino para que otros países, como Irán, Arabia Saudita, Egipto, Turquía, Corea del Sur y Japón, sigan adelante con sus propios programas de armas nucleares.

La actitud del Pentágono al eliminar referencias al programa nuclear de Israel en documentos es cuestionable. Al fingir que no sabemos sobre el programa nuclear de Israel, perjudicamos la seguridad nacional y facilitamos el camino para que otras naciones sigan el mismo camino. Además, esta política de negación no brinda cobertura para que los formuladores de políticas aborden honestamente los desafíos de la proliferación nuclear, como en el caso de Corea del Norte. Las autoridades estadounidenses continúan diciendo que nunca aceptarán a Corea del Norte como un estado nuclear, a pesar de sus pruebas nucleares y creciente arsenal.

Con la creciente perspectiva de que Irán adquiera armas nucleares y la posibilidad de un ataque entre Israel e Irán, es esencial fomentar un debate abierto y oficial sobre las consecuencias de estas situaciones. El gobierno de Estados Unidos debe fomentar conversaciones sobre cómo promover una mayor contención nuclear, tanto entre Israel e Irán como en el Medio Oriente en general.

En un artículo en el Washington Post del 20 de febrero, expertos como William Burr, analista principal en el Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, Richard Lawless, exsecretario asistente de Defensa para Asuntos del Asia y el Pacífico, y Henry Sokolski, director ejecutivo del Centro de Educación en Política de No Proliferación, argumentan que el silencio forzado de Estados Unidos respecto al programa nuclear de Israel ya no es justificable. Israel ya no guarda silencio sobre su programa nuclear y el gobierno de Estados Unidos debe seguir el mismo camino. La verdad debe ser revelada y discutida abiertamente para evitar riesgos potenciales y fomentar una mayor seguridad nuclear en la región.

Palmarí H. de Lucena, miembro de la Unión Brasileña de Escritores

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